El Juego en la Infancia

 

España es el país de Europa con más ludópatas adolescentes

Jugar es parte del aprendizaje. En la actualidad no se concibe enseñar una disciplina o una asignatura sin intercalar el juego en medio de los conceptos. Esto se explica porque es precisamente a través del juego que se aprenden y se retienen los conceptos con mayor efectividad y se logra una mayor permanencia.

Por otra parte, el juego ayuda al niño y al adolescente a respetar reglas, trabajar en equipo y superar nuestras competencias. Gracias al juego, se desarrollan habilidades sociales, se detona el desarrollo físico y se llega a la madurez psicológica.

¿Cómo se llega a la ludopatía adolescente?

Como hemos dicho anteriormente, es sano crecer en un contexto de juegos. No obstante, al llegar a la adolescencia, elementos como el azar o la apuesta entran en escena y convierten lo que surgió como un pasatiempo satisfactorio y necesario, en un juego patológico.

Existen 4 factores propios de cierto tipo de juegos que pueden desembocar en una ludopatía:


Los cuatro están estrechamente relacionados y llevan a la persona a intentar cambiar su futuro a través de un golpe de suerte.

A nivel psicológico, el joven que participa en juegos de azar, alberga la esperanza de darle un giro drástico y positivo a su destino. Busca sentirse elegido por la suerte y cambiar el curso de su vida.

Ahora bien, lo que cabe preguntarse es: ¿Por qué querría ese joven producir un viraje tal a su vida, como para llegar al punto de tentar a la suerte y arriesgar dinero que, en caso de perder, no volverá a recuperar?

Juegos adictivos:


Asimismo, el juego que cuenta con un factor adictivo es aquel que premia una determinada conducta repetida. Esto genera una creciente expectativa en la persona, ya que generalmente el premio es anunciado por luces o por una música motivadora producida por la máquina.

En muchas ocasiones los adolescentes usan el tiempo de recreo o faltan a clase para practicar el juego patológico. Si a la emoción del juego le sumamos el dejar de hacer tareas poco agradables como el estudio y le añadimos la degustación de golosinas o de alcohol, el juego pasa a convertirse en una necesidad.



Estos factores, como la interrupción de las clases, el uso clandestino de locales dónde por su edad no pueden entrar, el consumo de golosinas o de alcohol potencian la adicción de esta clase de apuestas o juegos.

Ante la magnitud de las cifras estadísticas sobre la ludopatía en adolescentes, debemos pasar a considerar los factores que llevan a desarrollar la compulsión por el juego.


Factores que llevan a la ludopatía en adolescentes:

¿Por qué existen personas que caen de forma abismal en el juego patológico? ¿Por qué otros adolescentes ven pasar esta adicción frente a sus ojos y no sienten la más mínima tentación de probar los juegos de azar, las apuestas o las máquinas  tragaperras?

El número de casas de apuestas deportivas no deja de crecer.

Esto se debe a que existen factores, tanto internos como externos, que contribuyen a que la ludopatía se geste y encuentre un terreno fértil para desarrollarse.

Es común ver que, dentro de una familia disfuncional, uno de los hijos desarrolle adicción al juego, mientras que el otro sabe convertir su ocio en un tiempo productivo. Esto se debe a que quien desarrolla la ludopatía, presenta unos factores de riesgo inherentes a la personalidad, mientras que el otro no los tiene.

A continuación, citamos una serie de factores o circunstancias que pueden influir en la aparición de la ludopatía. Recalcamos que la ludopatía en la adolescencia es un trastorno multicausal y no es sólo uno de estos factores el desencadenante, sino la suma o coincidencia de varios de ellos.

  •  Personalidad conflictiva.
  •  Falta de recursos.
  • Genética o costumbre adquirida.
  •  Familias disfuncionales.
  •  Problemas sociales.
  •   Falta de asertividad.
  •   Problemas de comunicación familiar.
  •  Escasas habilidades sociales.       

 Mal enfoque educativo del juego en los colegios:                       

 Otro factor que afecta es el excesivo juego en las escuelas. Para mantener a los niños calmados, la política de algunas escuelas suele ser la de permitir que los niños que terminan el trabajo antes, puedan salir a jugar.  ㅤ
 Esto hace que muchos alumnos hagan un trabajo descuidado y de mala calidad debido al deseo de terminar las clases lo antes posible. Como si esto fuera poco, se asocia al juego con una recompensa en vez de con lo que debería ser: una actividad para compartir entre todos. Todo esto hace que, los niños que terminan últimos de todos porque se esmeraron en hacer su tarea de forma correcta, se sientan castigados con la no posibilidad de jugar.ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ

De esta manera, se está distorsionando la imagen del juego, con lo que se planta la semilla de la ludopatía para que las personalidades fértiles la hagan florecer al llegar a los difíciles años de la adolescencia.ㅤㅤ

Problemas sociales y psicológicos:

Los problemas sociales o psicológicos, ya sean circunstanciales o permanentes, pueden hacer ver al juego como una vía de escape que no se logra hallar por otro lado. Un joven que tenga dificultades para interactuar con sus padres, encontrará en el juego la satisfacción que no puede obtener de los vínculos sociales.
Estos problemas llevan a que el juego sea la única vía de escape a una realidad que no se quiere afrontar, al tiempo que reafirman su posición de adolescentes frente al adulto que lidera el hogar.

Factores específicos actuales:

A su vez, existen factores específicos de nuestros tiempos que desembocan en la ludopatía:

  • Conexión las veinticuatro horas del día a internet.
  • Carencia de filtros en los contenidos para menores.
  • Falta de límites por parte de los progenitores.
  • Nomofobia o dependencia patológica del teléfono móvil.
  • Ocio excesivo.

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